ADIÓS AL IRREPETIBLE GRISSOM

Con un escalofriante caso de asesinos en serie -narrado en un doble episodio-, “CSI Las Vegas” despidió anoche a su actor protagonista, William Petersen, el irrepetible Gil Grissom. Además de las emotivas frases de agradecimiento de todos y cada uno de los miembros del equipo, asistimos la primera aparición de Laurence Fishburne, en su papel de Raymond Langston (será protagonista en futuras temporadas de la serie). La primera parte del doble episodio sufrió en audiencia como consecuencia de la fortaleza de “Los protegidos” de Antena 3, pero remontó en la segunda parte (“Van 19”, 2.714.000 espectadores y 13,9%; “Queda uno”, 2.745.000 y 18,3%). A pesar de los datos, creo que el doble capítulo no defraudó las expectativas de los “CSIadictos”, sobre todo al final.

Aunque Grissom es un adicto al trabajo, que estudia a Shakespeare, que recita a Eurípides, que se embelesa con la contemplación de la anatomía de un insecto, había en los últimos tiempos algo mucho más importante para él: su amor por la investigadora Sara Sidle, refugiada en la naturaleza centroamericana desde que fue secuestrada por la conocida como “asesina de las miniaturas” -que la colocó al borde la muerte-. Un caso que sirvió a Grissom para -ante la posibilidad de perderla- cerciorarse de cuánto la quería.

Asi que anoche, en la última secuencia, después de despedirse de su equipo, le vimos caminando por una selva (de Costa Rica, decía su GPS, probablemente sería decorado) hasta que encuentra una cabaña en la que Sara toma fotos de un simio. El apasionado beso final de Jorja Fox y William Petersen fue un emotivo -y merecido- colofón para el personaje con el que tanto hemos aprendido de criminalística y ciencia forense, y que tanto nos ha hecho disfrutar.

Anuncios

Acerca de Fernando Olmeda
Journalist and writer

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: